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Cada 13 de febrero, el Día Internacional del Condón nos recuerda algo esencial en salud sexual y reproductiva: prevenir siempre será mejor que tratar complicaciones después.
Desde mi práctica en ginecología y obstetricia en Quito, veo con frecuencia que todavía circulan mitos que ponen en riesgo a adolescentes, jóvenes y adultos: uso incorrecto, confianza excesiva en métodos no barrera o falsa seguridad por ausencia de síntomas.

El condón, usado de forma correcta y constante, es una herramienta clave para reducir el riesgo de infecciones de transmisión sexual (ITS) y embarazos no planificados. No reemplaza el control ginecológico, pero sí es un pilar de prevención responsable.

¿Por qué este tema sí es ginecología de primera línea?

Muchas personas asocian la ginecología solo con embarazo o ecografías. En realidad, la prevención de ITS, la educación sexual basada en evidencia y la elección de anticoncepción segura también son parte central de mi consulta diaria.

En consulta ginecológica evaluamos:

  • riesgo individual de ITS,

  • método anticonceptivo más adecuado según edad y antecedentes,

  • señales de alarma (flujo anormal, dolor pélvico, sangrado, ardor, lesiones),

  • necesidad de pruebas de tamizaje y seguimiento clínico.

Hablar de condón no es un tema “secundario”: es medicina preventiva real.

Mitos frecuentes sobre el condón que todavía escucho en consulta

1) “Si conozco a mi pareja, no lo necesito”

Falso. Muchas ITS pueden cursar sin síntomas durante meses. La confianza emocional no sustituye la prevención médica.

2) “Con otro método anticonceptivo ya estoy protegida de todo”

No exactamente. Métodos como implante, DIU, pastillas o inyecciones ayudan a prevenir embarazo, pero no protegen frente a ITS.
Por eso, la combinación ideal en muchos casos es: método anticonceptivo + condón.

3) “El condón siempre se rompe”

Cuando hay ruptura, suele relacionarse con errores de uso: talla inadecuada, mala colocación, lubricantes no compatibles o apertura incorrecta del empaque.

4) “Si no hay eyaculación, no hay riesgo”

Incorrecto. Puede haber riesgo de ITS y también de embarazo no planificado.

Uso correcto del condón: guía rápida para pacientes

Para que sea realmente efectivo, recomiendo esta secuencia simple:

  1. Revisar fecha de caducidad y empaque intacto.

  2. Abrir sin uñas, dientes ni objetos cortantes.

  3. Colocarlo antes de cualquier contacto genital.

  4. Dejar espacio en la punta y desenrollar hasta la base.

  5. Usar lubricante compatible si hace falta (evitar productos grasos con látex).

  6. Retirar sujetando la base después de la eyaculación.

  7. Desechar correctamente (no reutilizar).

Un solo error puede disminuir su efectividad. Si hay dudas, vale la pena recibir consejería personalizada.

¿Cuándo debe consultar de inmediato?

Agende valoración si presenta:

  • flujo vaginal con mal olor o cambio de color/textura,

  • ardor al orinar,

  • dolor pélvico,

  • lesiones, verrugas o úlceras genitales,

  • sangrado fuera de ciclo,

  • relaciones sexuales sin protección con nueva pareja.

Mientras más temprano se diagnostica, mejor pronóstico y menor riesgo de complicaciones.

Prevención moderna: educación, diagnóstico y seguimiento

En 2026, cuidar la salud íntima no debería depender de rumores en redes sociales.
La ruta correcta es clara:

  • educación sexual basada en evidencia,

  • prevención de barrera (condón),

  • chequeos ginecológicos periódicos,

  • diagnóstico oportuno y tratamiento médico guiado.

Como ginecólogo-obstetra, mi objetivo es que cada paciente tome decisiones informadas, seguras y sin miedo.

Mensaje final en este Día Internacional del Condón

El condón no es solo un producto; es una decisión de autocuidado, responsabilidad compartida y prevención inteligente.
Si tiene dudas sobre anticoncepción, infecciones, flujo vaginal anormal o salud íntima en general, una consulta médica oportuna puede evitar complicaciones y darle tranquilidad.

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